Aunque el sol fecunde la sonrisa y la amistad
y los pájaros del parque no se cansen de cantar,
aunque no avasallen dudas que no dejan respirar
y la vida se agradezca por los momentos que da,
siempre queda una amargura imposible de arrancar,
un parásito arraigado muy difícil de explicar
Hoy no puedo ser feliz, hoy no puedo ver la luz
dentro de mi circunstancia,
me pesa la realidad,
sobre todas las sonrisas prevalecen las desgracias,
Una pobre observación a mi espacio temporal
me agobia en mi propia estancia,
pero si le doy más vueltas y me paro a analizar
capto mi insignificancia.
El sentido que refleja la existencia de mi ser
es un barco que navega rumbo a desaparecer,
pues las ambiciones propias se acumulan en la hiel
que provoca la nostalgia de no entender el porqué,
Hoy día la vida sirve para conceder
que cualquier ser de la tierra tenga el don de fallecer
Entre humo y hormigón, fábricas y rascacielos
soy un punto imperceptible,
entre tanta población, ideas y creación
soy totalmente invisible,
puedo ser de aquellos que bajo el pulgar del poder
sea un bicho destruible.
Si el sentido de vivir es sólo una condición
para que pueda morir,
no entiendo bien lo que digo,
dudo que exista un sentido
del que estoy hablando aquí.
A esto han sido reducidos nuestros sueños y ambiciones
en la existencialidad,
pasa sin pena ni gloria nuestra estancia en este mundo
por el hecho de pasar.
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