martes, 1 de febrero de 2011

cansado
¡Sí!
cansado
de usar un solo vaso,
dos labios,
veinte dedos,
no sé kuántas palabras,
no sé kuántos recuerdos,
grisáceos,
fragmentarios.

cansado
muy cansado
de este frío esqueleto,
tan púdiko, tan casto,
ke kuando se desnude
no sabré si es el mismo ke usé mientras vivía.

Cansado.
¡Sí!
Cansado
por karecer de antenas,
de un ojo en kada omóplato
y de una cola auténtika,
alegre, desatada,
y no este rabo hipócrita,
degenerado,
enano.

Cansado,
sobre todo,
de estar siempre conmigo,
de hallarme cada día,
kuando termina el sueño,
allí, donde me enkuentre,
kon las mismas narices
y kon las mismas piernas;
komo si no deseara
esperar la rompiente kon un cutis de playa,
ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia,
akariciar la tierra kon un vientre de oruga,
y vivir, unos meses, adentro de una piedra.-

No hay comentarios:

Publicar un comentario