Cuando su mirada se ha cruzado con la mía, saltó sólo una chispa, y prendieron tantos fuegos
que se fue la luz del día; arrasamos los bosques; también vi como ardían los nidos en los postes.
me voy a recortar las puntas de las orejas. y me voy a echar al monte a aullar entre la maleza.
Volver: no dudaría; ahora soy yonqui a mi manera.
Ya no quiero tu amnistía: puedo morir donde quiera.

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